Actualidad, Reportaje

Muros y vallas del siglo XXI

(Un hombre sostiene a un bebé en mitad de las vías del tren al Sur de Serbia. Fuente: elcomercio.pe)

Lidia Pérez | @journalpg

El globo se encuentra dividido. No es una división a dos. Tampoco es exacta. Se fragmenta en cuatro mundos y se alimenta de desigualdades. Si se observa la distribución de la riqueza mundial[1] tan solo treinta y cuatro millones del total de la población poseen el 45’2% de la fortuna y casi cuatro millones únicamente el 3%. Un dato contundente que refleja como los 7.347.000.000[2] de humanos que habitan el planeta se  reparten de forma dispar entre el primer, segundo, tercer y cuarto mundo[3].

anexo-1

Infografía. Distribución de la riqueza mundial. Fuente: elpais.com

A la cabeza está aquel grupo de territorios que ha conseguido un alto grado de industrialización. Es donde se encuentran los índices de riqueza más altos y donde se concentra la tecnología. En otras palabras, son las regiones que, con el sol puesto, emanan la mayor cantidad de luz provocando montañas puntiagudas donde se concentra el talento, el poder, la información, la riqueza y el conocimiento[4].

En un escalón inferior, los llamados países en vías de desarrollo, término que a Bill Gates en 2014 le pareció ‘caduco y sin utilidad’[5]. Buena parte de estos se localizan en América Central y América del Sur como en el continente asiático y suelen responder a ideales socialistas. El nivel de educación en estos países es mayor que la que puede encontrarse en el tercer mundo pero sus economías aun se encuentran lejos de las de sus hermanos mayores.

En tercer lugar, el Tercer Mundo donde aflora una gran inseguridad material que condiciona la vida de las personas. Bajo este término se agrupan aquellos países de Asia, África y América Latina poco avanzados tecnológicamente, con economías dependientes de la exportación de productos agrícolas y materias primas, altas tasas de analfabetismo, crecimiento demográfico galopante y gran inestabilidad política[6].

La gran novedad es el Cuarto mundo. La cara de la pobreza de los países desarrollados. Esta parte de la sociedad convive dentro de las sociedades opulentas y se ven excluidas de sus derechos fundamentales, de progresos sociales así como de la participación en el ámbito político, cultural, religioso, etc.

No obstante, las personas están en continuo movimiento y constituyen distintos flujos de migración, tanto nacionales como internacionales. Los desplazamientos más recientes, desde finales del siglo pasado hasta la actualidad, están motivados por diversas razones (pobreza, éxodo rural, conflictos, violación de derechos humanos, etc.). Según la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en 2013 más de 232 millones de personas vivían en un lugar distinto del que nacieron[7]. Actualmente, las políticas de migración constituyen uno de los puntos fuertes en los programas políticos. Y es en momentos socioeconómicos delicados cuando estas se tornan más duras y contundentes: la sociedad se repliega y se vuelve proteccionista con sus intereses.

Vallas tangibles

Desde 1985, cinco países del embrión de la Unión Europea, la Comunidad Económica Europea: Alemania, Francia, Bélgica, Holanda y Luxemburgo suprimieron las fronteras comunes. En la actualidad, este hecho se extiende a 26 países europeos[8]. La creación de este espacio es uno de los mayores logros y pilares de la UE: la libre circulación, que se ha visto duramente golpeada ante la crisis de refugiados sirios en el último periodo y el crecimiento del terrorismo extremista. El Espacio Schengen está aproximándose a la cita de su ejecución.

La Europa sin fronteras. El espacio Schengen[9] es un documento accesible a través de la página web de la Comisión Europea[10] donde se afirma que: “eliminar las fronteras, garantizar la seguridad y construir confianza costó muchos años de esfuerzos tras dos devastadoras guerras mundiales (…). La libre circulación nos ha traído una Europa más pequeña y nos ha unido”. Una afirmación que día tras días se diluye entre mensajes xenófobos.

Las escenas de policías disparando gases lacrimógenos contra miles de refugiados, el uso de vallas[11] y alambradas o controles fronterizos son propias de Europa. Es la Europa del siglo XXI. Países como Austria, Croacia, Hungría, Grecia o Bulgaria han establecido fronteras que pretenden frenar la llegada de refugiados e inmigrantes a Alemania y otros países del norte o el acuerdo UE-Turquía[12].  Es una Europa despojada de sus valores iniciales.

anexo-2

Infografía. La primera frontera del  espacio Schengen.  Fuente: elperiodico.com

Francia, el país de la libertad, igualdad y fraternidad, también tiene una brecha abierta en torno a la inmigración. A finales del pasado octubre se produjo el desalojo de la ‘Jungla’ de Calais, un campamento para inmigrantes y refugiados que albergaba  a unas 7.000 personas. Y hace ya dos meses que un muro comenzó a alzarse en la localidad gracias al plan de seguridad franco-británico[13]. Calais es una ciudad al norte del país, y un territorio clave pues se encuentra cerca del puerto que abre el camino para Reino Unido, donde tras la victoria del Brexit numerosos centros culturales y espacios públicos aparecieron manchados de mensajes racistas y xenófobos “Dejamos la UE. Se acabó la plaga polaca” o “No más inmigración empecemos con las deportaciones”[14].

Pero, ¿es el levantamiento de vallas el freno hacia el terrorismo y hacia la crisis migratoria? Tal y como apunta Roberto Saviano en su artículo Más muros, nuevos asedios “las estructuras terroristas (…) logran articularse y ser operativas al margen de los flujos migratorios actuales”. Porque se debe tener presente que cientos de yihadistas son jóvenes europeos, jóvenes que han nacido y crecido en Europa. Jóvenes de segunda o tercera generación. Ni siquiera portaban el velo o habían ojeado el Corán en alguna ocasión, pero por diversos motivos (pertenecer a un grupo, la búsqueda de la propia identidad o conseguir dinero, entre otros) se han enrolado en las filas de los grupos extremistas.

Bélgica y Francia son dos de los países de la UE que más jóvenes aporta a la radicalización islámica. Y en el primero de ellos ya se empiezan a preguntar si han fracasado a la hora de integrar a la minoría musulmana que vive en el territorio.  ¿Existe un sistema de apartheid? Más de un cuarto de la población belga es musulmana, y buena parte de este grupo de ciudadanos lejos de vivir integrados residen en zonas muy delimitadas, una especie de gueto.  El investigador Paul Jacobs que lleva 20 años investigando quejas de discriminación en la policía belga afirma que “lo más importante y peligroso no es que la gente no se mezcle, si no que exista –y existe- un gueto mental”[15].

Por otra parte, la mayoría de las personas que huyen de sus países por conflictos poco les importa que en Europa exista una valla que los frene. Cualquier situación por inhumana que sea siempre será mejor opción que la de quedarse en su ‘casa’ mientras dure la guerra. Es el caso de los refugiados sirios quienes llegan por millares a las costas del sur de Europa[16].

Mila Font, delegada de Médicos Sin Fronteras (MSF) de la Comunitat Valenciana y Murcia denuncia la existencia de un barco de la OTAN en labores de vigilancia que operando en las costas del Egeo para evitar la llegada de más personas. El Bourbon Argos, el Dignity I y el Aquarius, son embarcaciones de búsqueda y rescate de MSF en el Mediterráneo han llegado a salvar 2.000 vidas en una sola jornada del cementerio marítimo mediterráneo[17].

Durante más de medio siglo Europa se ha esforzado por construir un gran proyecto, la construcción de muros sería la destrucción de los Estados Unidos de Europa. Como Timothy Garton Ash destaca en su artículo Vuelven los muros: “Más allá de los acuerdos de Schengen, la libertad de circulación constituye la base de la Unión”.

Muros etéreos

Los cercados físicos conviven con los muros etéreos que millones de europeos albergan en sus cabezas. El auge del terrorismo del Estado Islámico en la UE coincide también con la llegada de refugiados sirios. Gracias a la construcción de un mensaje xenófobo en ‘el momento adecuado’, han crecido entre los ciudadanos europeos los prejuicios y el rechazo hacia el extranjero. El miedo a lo diferente. Mayoritariamente, el miedo hacia la religión islámica que es entendida como la semilla del mal. Occidente vs. Oriente.

Hungría y Austria que protagonizaron la caída del Telón de Acero han sido los primeros en construir muros. Los discursos del  primer ministro húngaro, Víktor Orban están plagados de brochazos xenófobos. Orban afirmaba sobre la crisis de los refugiados que “este problema podrá desestabilizar a países y gobiernos de todo el continente europeo. Necesitamos una respuesta clara y firme, un plan de acción”[18].

Aunque, Orban no es el único. Marine Le Pen, líder del Frente Nacional y candidata a la presidencia de Francia, el partido euroescéptico y antiinmigración UKIP en Reino Unido, los ultraderechistas del FPÖ en Austria, los neonazis de Amanecer Dorado en Grecia…forman parte de la larga lista de líderes y partidos políticos de ultraderecha que han ascendido como la espuma en Europa durante los últimos tiempos. Y el fenómeno tampoco es exclusivo de Europa. El candidato republicano a la presidencia de los Estados Unidos (EE.UU), Donald Trump, venció en las pasadas elecciones con un programa político lleno de matices racistas y xenófobos. Durante la campaña, Trump prometió levantar un muro en la frontera de los Estados Unidos con México al mismo tiempo que defendía la prohibición de la entrada a los musulmanes en el país[19].

Curiosamente, muchos de los votantes de la nueva ultraderecha son obreros. ¿Qué motivaciones han recibido para cambiar su opinión? Según Xavier Casals (2016) los partidos ultraderechistas han defendido el Estado de Bienestar, han puesto su énfasis en la “prioridad nacional” y han sido capaces de “ofrecer una nueva identidad que combina el proteccionismo y la xenofobia” frente una izquierda que, en tiempos de crisis, ha asumido políticas de austeridad impopulares. Además estos obreros, generalmente, viven en los barrios más marginales, barrios donde los inmigrantes también suelen instalarse a su llegada. Ambos grupos conviven las veinticuatro horas del día. Se crea una tensión ‘nosotros’ y ‘ellos’ quienes vienen en busca de un trabajo y además aceptan tareas con más baja remuneración que el obrero nacional. Estos ven a los inmigrantes como un peligro. Sin embargo, buena parte de las clases medias (cada vez más cerca de su  extinción) y altas perciben a la inmigración como un signo positivo, pues son ellos quienes cuidan de sus pequeños o mayores y se encargan de las tareas del hogar, entre otros[20].

Conclusión

Europa se resquebraja. El gran proyecto de la paz, de la libre circulación de personas, del derecho al asilo ha fracasado en el reparto de refugiados. En febrero de 2016, de los 160.000 refugiados que la Unión Europea acordó repartirse en septiembre de 2015 tan solo se ha conseguido reubicar a cerca de 600 personas.

La crisis de la migración le viene demasiado grande a Europa. Y es paradójica la incapacidad de la UE para gestionar los flujos de personas que llegan al territorio, en su mayoría, huyendo de un país en guerra, del hambre, de la pobreza…Hace poco más de setenta años eran los ciudadanos europeos quiénes huían de la segunda gran contienda.

La ineptitud política y un oscuro liderazgo político en la Unión Europea hacen que todavía esta no sea una construcción homogénea si no que sea una colección de Estados soberanos sin un líder al frente con convicción, seguridad y prestigio. Para que la realidad europea exista ha de creerse en ella y de momento no se ha elegido el camino correcto. Una buena mañana Hungría decidió preguntar a sus ciudadanos en forma de referéndum si aceptaban o no la cuota de inmigrantes que les había asignado la Comisión Europea. La soberanía del asunto estuvo la tomó el pueblo húngaro, ignorando las órdenes de la Suprema, Europa.

Como el título de la pieza de Lluís Bassets, La historia nos juzgará, la historia nos juzgará por no saber gestionar una cuestión humanitaria que no entiende de matices políticos, ni de religiones. Somos incapaces de aprender del pasado, somos un territorio arrastrado por la amnesia. Y estamos lejos de alcanzar la nación definitiva, que iniciaría, según Víctor Hugo, Europa[21].

[1] Credit Suisse. Distribución de la riqueza mundial (13 de octubre de 2015). Elpais.com. Recuperado de http://elpais.com/elpais/2015/10/13/media/1444754300_420807.html

[2] Dato  extraído del indicador ‘Población total’ de 2015 proporcionado por el  Banco Mundial.

[3] Ver Imagen I

[4] Romero, J.  Claves geopolíticas del mundo actual.  Geografia del món actual.  Universitat de València. 12.09.16

[5] Ya no hay más países “en vías de desarrollo” (23 de mayo de 2016). Clarin.com Recuperado de http://www.ieco.clarin.com/paises-vias-desarrollo_0_1582041838.html

[6] Tercer mundo (24 de noviembre de 2016) Historiasiglo20.org. Recuperado de http://www.historiasiglo20.org/GLOS/tercermundo.htm

[7] Europa Press. Hay 232 millones de migrantes en todo el mundo (17 de diciembre de 2013). Europapress.es. Recuperado en http://www.europapress.es/epsocial/migracion/noticia-cifra-migrantes-toca-maximo-historico-supera-232-millones-personas-32-poblacion-mundial-20130911184734.html

[8] Países que conforman el espacio Shengen: Bélgica, Chequia, Dinamarca, Alemania, Estonia, Grecia, España, Francia, Italia, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Hungría, Malta, los Países Bajos, Austria, Polonia, Portugal, Eslovenia, Eslovaquia, Finlandia y Suecia, así como Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza.

[9] El acuerdo de Schengen lleva el nombre de un pequeño pueblo de Luxemburgo donde la frontera de ese país confluye con las de Francia y Alemania. Aunque en principio surgió como una iniciativa entre gobierno, la cooperación Schengen está ahora recogida en la normativa y legislación de la UE.

[10] http://ec.europa.eu/index_es.htm

[11] Ver Imagen 2.

[12] A través del Tratado UE-Turquía (expulsión a Turquía de todos aquellas personas que lleguen ilegalmente a las costas griegas, incluyendo a los refugiados sirios), los primeros prometen al segundo: aumentar los 3.000 millones destinados a Turquía para atender a los refugiados, eximir a sus ciudadanos de la necesidad de visado para viajar a la UE y el avance para el proceso de adhesión al club comunitario (Abellán, L. y Pérez,C., 2016)

[13] Efe. Comienza la construcción de ‘El Gran Muro de Calais’ para dificultar el paso a los inmigrantes (20 de septiembre de 2016). Elmundo.es Recuperado en http://www.elmundo.es/internacional/2016/09/20/57e17e52e5fdeab8728b45b8.html

[14] Martínez, L. Los incidentes xenófobos han crecido en el Reino Unido tras el ‘brexit’ (6 de julio de 2016). Elperiodico.com. Recuperado de http://www.elperiodico.com/es/noticias/internacional/xenofobia-crecido-reino-unido-tras-brexit-5251233

[15] BBC Mundo. ¿Ha creado Bélgica un “sistema de apartheid”? (18 de enero de 2016). T13.cl. Recuperado en http://www.t13.cl/noticia/mundo/ha-creado-belgica-sistema-apartheid

[16] Según el artículo La crisis de refugiados de Siria en cifras más de 4’5 millones de refugiados de Siria se establecen en cinco países: Turquía (2’5), Líbano (1’1) Jornania (635.324), Irak (245.022) y Egipto (117.658). Son los territorios con menos recursos, países vecinos de Siria, los que soportan las mayores cifras de desplazados.

[17] MSF. Casi 2.000 personas rescatadas en el Mediterráneo en un solo día (4 de octubre de 2016). Médicos sin Fronteras. Recuperado en https://www.msf.es/actualidad/mediterraneo/casi-2000-personas-rescatadas-mediterraneo-solo-dia

[18] Desalambre. El Partido Popular Europeo aplaude el mensaje xenófobo del primer ministro húngaro Víktor Orbán (22 de octubre de 2015). Eldiario.es. Recuperado de http://www.eldiario.es/desalambre/Partido-Popular-Europeo-Viktor-Orban_0_444106785.html

[19] El ensayo Muros y vallas del siglo XXI se centra específicamente en las fronteras (culturales y físicas) que se encuentran en Europa. No obstante, aunque en el texto no se mencione, este tipo de barreras existe en todo el globo terráqueo. Es puramente una cuestión de espacio y la proximidad del autor con el territorio europeo por lo que se trabaja meramente sobre esta zona.

[20] Romero, J. Población y territorios. Geografia del món actual.  Universitat de València.  21.10.16

[21] Álvarez, J. Hora de repliegue (20 de julio de 2016). Elpais.com. Recuperado de http://elpais.com/elpais/2016/07/13/opinion/1468400138_000966.html

 

Estándar
Actualidad, Uncategorized

Europa, ¿crisis existencial?

Lidia Pérez | @jounalpg

Hace años que Europa[1] decide ser infiel a sus principios. Hace años que Europa confunde las bases del estado del bienestar. Y hace apenas un mes -en una de sus últimas reuniones- la canciller alemana, la paladina europea, Angela Merkel y el primer ministro francés, François Hollande, unieron fuerzas para admitir con decisión que Europa atraviesa una crisis. No una cualquiera. Europa atraviesa una crisis existencial.  La frase se articuló a un día de la cumbre de Bratislava[2].

El origen de la Unión Europea (UE) se centra en la voluntad de eliminar los conflictos entre países vecinos y enemigos de la Segunda Guerra Mundial. Así llego a finales de los 50, la Comunidad Económica Europea (CEE), una apuesta por la cooperación económica y el consecuente aumento de la interdependencia financiera entre los integrantes –Alemania, Bélgica, Francia, Italia, Luxemburgo y los Países Bajos-. Tras el éxito de la CEE, se apostó por un gran mercado único. Y aquello que surgió como una especie de pacto pacifista evolucionó hasta convertirse en una organización que se extendía hacia todas las áreas políticas: sanidad, justicia, inmigración, medio ambiente, etc. La UE acabaría por consolidarse en 1993.

La UE se convirtió durante el siglo XX en el referente internacional de la paz[3], de la prosperidad, de la democracia, de la estabilidad, de las políticas públicas: del estado del bienestar. No obstante, las cosas han cambiado. En algo más de medio siglo, las sociedades, las economías, las ideologías, las culturas han evolucionado, y por lo tanto no se puede y no se deben utilizar los mismos parámetros de gobernanza del pasado en la actualidad. La UE necesita analizarse, comprenderse y reciclarse.

A principios del nuevo siglo, las diferencias entre los miembros, las inseguridades y los miedos se han acrecentado. Es el final de un viejo orden. Donde Europa, al igual que otros territorios, ha experimentado un cambio de época que está definido por procesos de desacoplamiento, secesión y expulsión[4]. El proyecto europeo tiene abiertos varios frentes que no le dejan avanzar. La UE guarda grandes retos si quiere mantener su postura como referente político, económico y social.

En primer lugar, la crisis financiera global condujo a la Unión Europea hacia una gran recesión económica que nadie esperaba. Europa se había pensado como una región sin trances económicos. La comunidad depositó toda la confianza en el euro, una moneda colectiva que ahora está plagada de incertidumbres tras la crisis de 2008. Pero, no se tuvo en cuenta que las economías que el euro agrupa son muy dispares, en tamaño y peso. El sistema terminó por colapsarse.

Países como Portugal, España, Chipre o Grecia a los que la depresión golpeó duramente se vieron incapaces de solucionar las dificultades financieras con la devaluación de la moneda común. Por el contrario, estos países recurrieron a la devaluación interna (bajada de los salarios) para paliar el déficit.

La debilidad en el crecimiento de la UE es una realidad. Entre 2007 y 2013 la economía no experimentó desarrollo alguno, la Zona Euro registró una reducción del 1’8%[5].  La comunidad lleva una década sumida en políticas de austeridad. La fragilidad se ha incrementado con el sí del Reino Unido al Brexit, porque aunque este país no perteneciera a la zona euro, su decisión puede contaminar a otros países euroescépticos a seguir, sino el mismo, un camino parecido. Grecia podría ser uno de los siguientes, y si algún otro país de la comunidad se planteara tan solo una consulta, Europa podría estar cerca de su ruptura.  

Los populares exigen continuar por el lado de los recortes mediante las reformas. Los socialdemócratas, con un discurso parecido, pretenden elevar el gasto contra el paro juvenil. En el lado opuesto, los grupos de izquierda desean acabar con los programas de austeridad. Los Verdes, andan entre las políticas energéticas y las infraestructuras. Demasiados puntos de vista para una solución común: la recuperación y reactivación de la economía. Europa necesita una reforma financiera, y de sus instituciones financieras, conjunta. Pero hasta el momento no existe un acuerdo.

Otro de los grandes desafíos de la UE, es la gestión de los inmigrantes y los refugiados. El pacto migratorio entre la UE y Turquía, que se firmó el pasado abril, dejó al descubierto la insensibilidad humanitaria de los gobiernos europeos. Egoísmo y amnesia en un territorio donde hace apenas medio siglo los refugiados eran los abuelos y los padres de Europa.

Los países de la Unión Europea tratan la entrada de refugiados como una cuestión de vulnerabilidad de sus fronteras[6]. La llegada acelerada de personas a territorio europeo ha coincidido con una época de crisis financiera global y recesión económica. Por el contrario, son países con escasos recursos y necesidades quienes asumen la mayor parte del volumen de refugiados sirios.  Europa ha fallado en la construcción de una política de inmigración.

El proyecto político europeo creado con el objetivo compartido de crear paz y bienestar se ha resquebrajado. Día tras día, algunos sectores de la opinión pública construyen un firme discurso xenófobo. Los episodios terroristas de París, Niza o Bruselas no han hecho más que alimentar los temores. Los europeos relacionan la llegada de refugiados con el repunte de la violencia y también con la repercusión negativa económica que pueden suponer[7].

Según el estudio Europeans Fear Wave of Refugees Will Mean More Terrorism, Fewer Jobs realizado por el Pew Research Center, las opiniones negativas sobre los musulmanes son mucho más comunes entre los ciudadanos que se sitúan a sí mismos en la derecha del espectro ideológico. En Grecia, uno de los países europeos más afectados por la crisis, el 81% de los que se consideran “derechistas” tienen una opinión desfavorable hacia el conjunto musulmán.

Así mismo, los mandatarios de partidos políticos de “derecha” reflejan actitudes más negativas hacia los refugiados y los musulmanes y, también son escépticos a la hora de observar los beneficios de una sociedad diversa. Otro dato importante, que casi resulta una paradoja, es que el 97% de los encuestados creen que hablar el idioma nacional es importante para identificarte con la nacionalidad de donde se reside. Otro 86% piensa que es “muy importante” si se comparten las costumbres y tradiciones nacionales. El 54% de los griegos opina que es muy importante ser cristiano para ser verdaderamente griego.

Esto sucede en un territorio con 27 estados miembro donde no existe una cultura, religión ni lengua común. Si no una explosión de lenguas, religiones y culturas donde los inmigrantes suponen un 12’2% de la población. Esta observación, pone en el punto de mira una cuestión: ¿Quieren los europeos ser europeos?

En los últimos años, han aparecido en el territorio europeo más de una decena de partidos de extrema derecha que, en primer lugar son euroescépticos, y apuestan por la vuelta a la moneda territorial y sus fronteras (repliegue) y, en segundo lugar, sus discursos contienen grandes dosis de nacionalismo y rechazo de los extranjeros –más aun si estos son musulmanes-. El Frente Nacional en Francia, Amanecer Dorado en Grecia, Fuerza Nueva en Italia, Alternativa para Alemania en la región germana o el Jobbik en Hungría son tan solo algunas de las formaciones.

Pero, las agrupaciones de la extrema derecha no son las únicas que han alterado la política europea. Los extremos, tanto por la derecha como por la izquierda, están ganando fuerza. Según un estudio del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores (ECFR) existen 45 nuevas formaciones, partidos “insurgentes”, que comparten unas líneas (ya sean afines a la derecha o izquierda): “son euroescépticos, tienen un carácter irritado frente los Estados Unidos, son simpatizantes de Vladímir Putin y prefieren las fronteras cerradas, una inmigración escasa y un proteccionismo mercantil, pero sobre todo desean devolver el poder al pueblo a través de una democracia directa”[8].

Tal y como incita a la reflexión Béatrice Delvaux en el artículo Suicidio del proyecto europeo[9] para El País: “¿qué Europa queremos? ¿La que piensa y actúa colectivamente, o la que piensa primero en los intereses particulares, aun a riesgo de dinamitar la construcción europea?” A estas alturas, Europa yace en una sala de urgencias, con el pulso débil, el corazón divido y un dedo que, inconsciente, aprieta el botón de la segunda opción.

Relacionado con el problema que mantiene Europa con la inmigración, existe otro añadido. El continente parece ser que desconozca la radiografía de su población: envejecida y con mujeres que tienen su primer hijo, y puede que el último, pasados los treinta. Europa presenta un problema demográfico que sin lugar a dudas repercutirá visiblemente en los próximos años.  Una de las posibles soluciones para rejuvenecer  la población es abrir las puertas a la inmigración. Pero, si Europa deniega el asilo a unos cuantos millones de refugiados que escapan de una guerra cruenta, qué será capaz de hacer con tal de frenar la inmigración por “otras cuestiones menos serias”.

Otro de los motivos que avalan la frase de Merkel y Hollande, es la inexistencia de un liderazgo político claro en la Unión Europea. Esto provoca vacilación a la hora de actuar conjuntamente. No existe una coordinación y un conocimiento claro sobre qué hacer frente a problemas comunes como el terrorismo -una de las cuestiones que más preocupan en la opinión pública europea-.

El futuro de la Unión Europea está plagado de incertidumbres. El rumbo de esta vendrá determinado en gran medida por los resultados de las elecciones presidenciales del próximo abril en Francia y de los comicios federales de Alemania también el próximo octubre.  Francia y Alemania son dos de los pilares y bases de la Vieja Unión Europea. Los próximos resultados electorales de ambos modificaran, sin lugar a dudas, el panorama continental. La política europea tiene unos cuantos meses para trabajar un mensaje europeo certero, coherente, humano y unificador.

En definitiva, la Unión Europea se encuentra en uno de sus momentos más difíciles. Aunque, ¿sería muy atrevido llamarlo crisis existencial?, tal vez ¿crisis trascendental? La realidad es que existe un profundo desencuentro entre los representantes políticos del continente. Y numerosos frentes abiertos como la gobernanza del euro, la gestión de los refugiados, el terrorismo, el liderazgo, una respuesta conjunta a la crisis, una política energética común, entre otros. La confianza en el proyecto político europeo se ha perdido. Europa debe empezar a quererse a sí misma, porque como se dice: “Primero uno debe aprender a quererse a sí mismo, para aprender a querer”. Europa debe reconocer sus errores y resolver las grandes diferencias que separan a los estados-miembro entre sí porque otra Europa es más necesaria que nunca. La Europa referente del Estado del bienestar, de la paz y de la tolerancia.

[1] Durante el ensayo he tomado la licencia de utilizar el término Europa como sinónimo de Unión Europea.

[2]El pasado 16 de septiembre la ciudad de Bratislava, capital de Eslovaquia, acogió una reunión informal de los 27 jefes de Estado de la Unión Europea (UE) donde los dirigentes reflexionaron sobre la política y el desarrollo futuro de la UE. Ahora, sin Reino Unido.

[3] Europa recibió el premio Nobel de la Paz en 2012 por los esfuerzos por la paz, la democracia, la reconciliación y los  derechos humanos en Europa.

[4] Romero, J.  Claves geopolíticas del mundo actual.  Geografia del món actual.  Universitat de València. 12.09.16

[5] Pérez, C. (27 de abril de 2014). Examen a una Europa en crisis. Recuperado de http://internacional.elpais.com/internacional/2014/04/25/actualidad/1398445520_390623.html

[6] Pinyol,G. (1 de marzo de 2016). Crisis de refugiados en la UE: diez cuestiones sobre las que reflexionar. Agenda Pública. Recuperado de http://agendapublica.es/crisis-de-refugiados-en-la-ue-diez-cuestiones-sobre-las-que-reflexionar/

[7] Wike, R; Stokes, B. et K.Simmons. Europeans Fear Wave of Refugees Will Mean More Terrorism, Fewer Jobs. Pew Research Center. Recuperado de http://www.pewglobal.org/2016/07/11/europeans-fear-wave-of-refugees-will-mean-more-terrorism-fewer-jobs/

[8] Dennison, S. (17 de julio de 2016). Los partidos insurgentes europeos bajo la lupa. El País. Recuperado de http://internacional.elpais.com/internacional/2016/07/15/actualidad/1468583000_779890.html

[9] Delvaux, B. (7 de marzo de 2016). Suicidio del proyecto europeo. El País. Recuperado de http://elpais.com/elpais/2016/03/06/opinion/1457282012_182216.html

Estándar
Actualidad, Reportaje

Emanciparse: una necesidad imperiosa

Lidia Pérez y Laura Rodríguez |@journalpg y @lauroes95

Casi la mitad de la población entre 16 y 30 años se encuentra desocupada. Alrededor de 22.000 jóvenes han tenido que emigrar. Volar del nido se convierte así en una odisea para los jóvenes valencianos.

Invadidos por la idea de construir una “república independiente” de una casa ideal, de no tener que cumplir las normas que imponen los padres “mientras vivas bajo su techo” y de disfrutar de la intimidad necesaria para llevar acabo un desarrollo personal completo, muchos jóvenes sueñan con irse de casa al cumplir los 18 años. María Isabel del Arco Julián, psicóloga del centro de salud de Sedaví, afirma que “todos los jóvenes desde que cumplen la mayoría de edad tienen un interés excesivo en emanciparse.

Es una necesidad imperiosa, probablemente por la búsqueda de independencia”. Este fue el deseo de Román B.B. mientras soplaba las velas de su 18 cumpleaños: “no fue me voy sí o sí, fue pensarlo porque todo el mundo con esa edad prefiere tener un coche, un piso, vivir solo pero luego no es tan fácil. Tú lo piensas, luego ya que lo hagas o puedas encontrar trabajo es otra cosa”. Diez años después, a pesar de que el joven sedaviense trabaja de fisioterapeuta en un centro social con discapacitados y aspira ascender, todavía continúa en el hogar que lo vio crecer. El ferviente deseo de abandonar el nido se disipó tras la muerte de su madre, tras lo que decidió alargar su estancia en el domicilio familiar.

Su hermano menor Andrés B.B, de 25 años y que también vive en casa, estudió informática, pero decidió continuar los pasos de su padre y dedicarse al negocio familiar de control de plagas. El único punto negativo que encuentra de residir en el piso de su progenitor es no disfrutar de la intimidad que desearía y de robarle un poco de la misma a su padre. Tanto Andrés B.B. como Román B.B. reconocen que el hecho de no querer emanciparse inmediatamente se debe a que ambos están solteros. “Depende del tiempo que estuviera con la pareja y de cómo fuera, lógicamente querría estar con ella, por lo tanto sí me independizaría”, admite este último. Su hermano pequeño afirma: “el día que yo conozca a una persona, en ese momento me iré”.

Los hermanos declaran no sentirse presionados por su padre para buscar una vivienda propia. Juan B.L, el padre de Román, Andrés (y Víctor B.B., ya emancipado), confirma no insistir en que ninguno de los dos abandone el hogar, pero reconoce que le gustaría que se independizaran “a ratos” para que le dejaran un poco más de libertad. Él se independizó a los 17 años a causa de la mala relación que tenía con su madrastra, por eso cree que ellos no se emancipan porque están demasiado a gusto: “es muy cómodo vivir en casa de los papás y tenerlo todo hecho” y se queja de que sus hijos colaboren “muy a regañadientes” en las tareas del hogar. “Actualmente tanto chicos como chicas saben cómo manejar sus vidas, son perfectamente auto suficientes para colocar su armario pero desde luego si les dan el huevo y la patata ya fritos, la culpa no la tiene el joven, la tiene el padre” afirma la experta Julián.

Laura

De izq. a dcha. Andrés, Juan y Román B.B. Fuente propia.

Un caso en el que a pesar de tener trabajo, no depender económicamente de la familia y ser auto suficientes, ni Román B.B. ni Andrés B.B. tienen prisa en tirarse a la piscina, sino que prefieren esperar algún tiempo para embarcarse en una nueva etapa: la emancipación. “Ahora mismo es complicado pero si buscas, encuentras trabajo y si encuentras trabajo puedes pagarte un piso, mejor o peor pero puedes hacerlo. Que te cueste más o menos es distinto”, sostiene Román B.B. “Quien quiere puede”, reitera su padre ¿Entonces quién no se independiza es porque no quiere? Según una encuesta de elaboración propia realizada a un total de 125 personas, un 70,2% quiere emanciparse pero no puede por razones económicas.

Querer no es poder en la Comunidad Valenciana

Y si no que se lo pregunten a Rubén D.C., alfafarense de tan solo 23 años, con estudios de primaria, que trabaja de camarero desde hace ya tres años en una cadena famosa de restaurantes de comida rápida y que, a pesar de tener las ideas muy claras respecto a querer independizarse, no puede llevar su plan a cabo: “hace un año lo intenté pero le di más importancia a tener un coche en propiedad”. Hasta hace menos de un mes estuvo viviendo durante 5 meses en el piso de la que era su novia: “no tenía que ir con cuidado por si llegaba muy tarde, despertaba a mi madre y me echaba bronca”.

A día de hoy, aunque Rubén D.C. no tiene pareja, tiene las mismas ganas o más de poder irse pero continúa sin poder permitírselo: “mi trabajo no me proporciona un sueldo estable, depende de horas, del mes que haya más o menos trabajo, aunque es cierto que desde hace tres años me está ayudado a llevar una vida más independiente y a no tener que depender de nadie”. Por otra parte, el joven reconoce que a sus padres no es una idea que les haga mucha gracia: “No entienden esa necesidad que ven en mí de volar del nido, de independizarme”. Los progenitores a menudo ofrecen infinitas facilidades para que sus hijos se sientan cómodos en casa indefinidamente. No obstante, los jóvenes no emancipados no gozan de una libertad total.

Desde el punto de vista sexual la tardía emancipación o el retorno al hogar paterno puede ser el caldo de cultivo de algunos problemas sexuales. Una de las consecuencias es que por lo general no se cuenta con un espacio propio en el cual vivir la intimidad. Por lo tanto, suele recurrirse al “sexo rápido”. Es decir se vive el sexo en condiciones que muchas veces quedan lejos de ser las adecuadas para el pleno disfrute y la satisfacción: sexo rápido, precario e incómodo. Desde la perspectiva de la salud, según expertos del centro psicológico-sexológico Zubieta, “es de suma importancia contar con un espacio propio en el que se pueda vivir la intimidad con cierto confort y regularidad”.

La situación se agrava para Víctor F.R, un joven de 26 años residente en Almàssera, que todavía vive en casa de sus padres ya que, a pesar de poseer un grado superior de Técnico de Anatomía Patológica y Citología, no puede hacer más que pasar las mañanas bien delante del ordenador buscando empleo o bien recorriendo la calle echando currículums desde hospitales y centros de investigación hasta centros comerciales y cafeterías. “Emanciparme no es algo que de momento tenga entre mis prioridades. Me frustra más el hecho de estar desempleado”. Y es que, según Francisco Javier Marco, presidente del Consejo de la Juventud de la Comunidad Valenciana (CJCV) en declaraciones para este reportaje expresó que “muchos de los jóvenes que no muestran la necesidad de irse de casa, en realidad son jóvenes que no pueden siquiera plantearse abandonar el hogar porque no disponen de una cantidad de dinero suficiente para el gasto que supone independizarse”.

Así, tal y como refleja la campaña ‘Joves en Perill d’Extinció’, una campaña diseñada al estilo de National Geographic por el Consejo de la Juventud de la Comunitat Valenciana, que tiene como objetivo denunciar la precariedad laboral en la que se encuentra la juventud y reclamar atender unas necesidades que no están atendidas. También se pretende poner en primera línea las necesidades de las personas jóvenes porque los datos son alarmantes: solamente 2 de cada 10 jóvenes valencianos entre 16 y 29 años consiguen independizarse, existe un 43,59% de desocupación juvenil, más del 90% de los contratos son temporales, el 45% de la población está en el umbral de la pobreza y la juventud necesitaría destinar 13 veces su sueldo para afrontar el acceso a una vivienda. Unas cifras demoledoras que “en cualquier otro colectivo sonrojarían a cualquiera”, según admite Marco apenado.

Valencian Geographic

Francisco Javier Marco, presidente de la CJCV, el tercero por la derecha. Fuente: Youtube.com

Por otra parte, en la Comunidad Valenciana, las posibilidades de inserción de las personas jóvenes en el mercado laboral son mayores entre los perfiles con mayor nivel formativo. La tasa de paro varía desde el 52,6% en aquellos que solo han obtenido los estudios primarios, hasta un 24,4% en aquellas personas que cuentan con estudios superiores, es decir, un 28,2% más de posibilidades. De esta manera, los jóvenes con estudios inferiores se encuentran en riesgo de exclusión social y, en muchas ocasiones invadidos por un sentimiento de arrepentimiento por no haber continuado estudiando. “En aquel momento no me daba cuenta, no encontraba la motivación a la hora de estudiar, podría haber invertido ese tiempo que estuve en el colegio en por lo menos sacarme el graduado, que es lo mínimo que se debe pedir a alguien” confiesa Rubén D.C., quien solo tiene primaria.

Sonia L.G., por otra parte, no se arrepiente de haber dejado a medias bachillerato pues considera que sus estudios no han servido de nada por el momento: “En España requieren experiencia sin importar la formación. Pero no puedes ganar experiencia si no te contratan sin ella en tu primer trabajo”. A Verónica B.A., Ingeniera Química Superior, le hubiera gustado estudiar un máster para especializarse pero no pudo pagárselo. “El problema no está en los estudios, sino en la manera de contratar que tienen algunas empresas. Cuando sales de la Universidad y quieres trabajar, mandas currículums como si no hubiera mañana, y recibes negativas o ni siquiera un e-mail de agradecimiento por haber participado en el proceso de selección, te desesperas, es bastante desmotivador” cuenta la ingeniera.

Víctor F.R., Román y Andrés B.B. no descartan continuar formándose. No obstante, si bien es cierto que las personas con una mayor formación tienen más oportunidades de insertarse en el mercado laboral, no actúa como una garantía al 100%. “Contra más estudios hay más posibilidad de encontrar trabajo pero muchos de estos trabajos son precarios, no están vinculados a los estudios que tú tienes, entonces a día de hoy por desgracia estudiar no te garantiza poder emanciparte” afirma Marco. Ignacio Mora, gerente del CJCV, reitera las palabras de su compañero al afirmar que “el contrato social de formarse para obtener un empleo se ha roto. Dicen que somos la mejor generación preparada de la historia y en cambio somos la que peor oportunidad de trabajo ha tenido en mucho tiempo”.

La subocupación en la Comunidad Valenciana ha aumentado un 8,93% en el último año, erigiéndose como la región con la tasa de subocupación por insuficiencia de horas más alta de España. Además, ambos expertos aseguran que este índice es mayor en las mujeres, pues tienen jornadas laborales por debajo de lo que desearían tener para poder tener un proyecto personal de vida y a menudo se encuentran sobre cualificadas en sus empleos. Las mujeres, por otra parte,son las primeras en abandonar el hogar paterno. Según datos sobre un estudio de la emancipación por el diario La Vanguardia, en España los chicos permanecen en el domicilio de sus padres hasta los 29,8 años de media, mientras que las chicas lo hacen a los 27,9.

“Las chicas se van por la necesidad de autonomía, más que los chicos. Probablemente los varones son más dependientes”, así lo asegura la psicóloga Julián. Además, el informe ‘Índice de competitividad global de talento 2015-2016’ realizado por la empresa Adecco, sitúa a España en el puesto 36 del ránking. Se erige así como uno de los países donde se escapa más fácilmente el talento de sus jóvenes. Muchas de las mujeres ‘fugitivas’ deciden abrir las alas para marcharse fuera de su país natal, en busca de nuevas oportunidades. La famosa “fuga de cerebros” que, en este caso, podría llamarse “valencianas a la fuga”.

Valencianas a la fuga
Muchas de ellas, además, deciden abrir las alas para marcharse fuera de su país natal, en busca de nuevas oportunidades. Sandra P.L., una joven chirivellense que el próximo mes cumple los 28 años, decidió marcharse en 2013 muy lejos de su casa, concretamente a California (EE.UU), tras permanecer más de dos años en busca de empleo y graduarse en dos ciclos de formación superior-educación infantil e integración social- y haber realizado ‘‘50 cursos’’. La joven admite que fue muy valiente al escoger un sitio tan alejado para ‘‘probar suerte’’ como niñera, pero en esos momentos era ‘‘la única opción’’. Para Sandra P.L tres meses alejada de sus seres queridos y su casa fueron suficientes, la presión le pudo, así que rompió su contrato alegando que sus padres pasaban por un bache sentimental y regresó a España.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Sandra P.L. en un parque. Fuente propia. 

Sin embargo, sus ganas por marcharse de casa no disminuyeron, sino que se agudizaron más sentía como se despertaba en ella ‘‘un reloj biológico de la independencia’’. Sandra P.L hace ya tres años que finalizó sus estudios pero todavía no ha desempeñado ningún trabajo relacionado con la formación que recibió. Su esperanza reside en la hostelería donde trabaja desde hace un año. No obstante, los contratos que consigue en el sector son un tanto precarios: la compra del uniforme corre por su cuenta, las horas extra se cobran en negro, los festivos no están retribuidos a un mayor precio y tiene prohibido disfrutar de vacaciones en períodos de temporada alta… Ella aguanta, resignada, para ahorrar algo de dinero que le permita independizarse como muy tarde el próximo año cuando se encuentre a la víspera de los 30. Sin embargo, piensa que en menos de tres años estará decorando su casa ‘con ilusión’.

Otra joven de Alfafar (Valencia) entró en la treintena más cerca de la muralla China que de Las Torres de Serrano. Verónica B.A es una de los 21.989 valencianos que se han visto obligados a trasladar su vida a territorio extranjero, en su caso eligió el país presidido por Xi Jinping. Verónica B.A es Ingeniera de Química Superior y domina varios idiomas pero mientras buscó empleo en España jamás tuvo la oportunidad de ocupar un puesto de trabajo de forma indefinida. Todo eran contratos de prácticas o temporales, trabajos que no le permitían costearse un máster y menos para independizarse por lo que se veía ‘forzada’ a permanecer en casa de sus padres. La experta en química tiene trabajo desde que llegó a China y en estos momentos asegura que no aceptaría un empleo por debajo de los 1.500 euros. Aunque reconoce que echa mucho en falta a su familia, la alfafarense está segura de que dentro de tres años continuará fuera de España, tendrá trabajo y estará casada.

Sonia L.G, de 21 años, regresó hasta en tres ocasiones a la casa de sus padres. Tras más de dos años buscando empleo por la Comunidad, Sonia también decidió marcharse del país. En su caso la situación familiar le condujo a emigrar al Reino Unido, donde trabaja -pluriempleada- desde hace un año. La valenciana sirve en dos restaurantes asiáticos: uno le proporciona alojamiento de forma gratuita -oportunidad de oro si tenemos en cuenta que el alquiler por una habitación en Londres puede alcanzar las 500 libras mensuales- y del otro obtiene un ‘‘buen sueldo’’. Otra de las ‘‘cosas buenas’’ de los jornales ingleses es que todo trabajador obtiene un salario mínimo asegurado por cada hora trabajada, estos dependen de la edad. Si el trabajador tiene entre 16 y 17 años, este tiene derecho a recibir al menos 3’95 libras la hora. Algo más perciben aquellos entre los 18 y los 20 años de edad, 5’75 £/h. A partir de los 21, los empleados obtienen 6’50 £/h.

Sonia L.G reconoce haberse sentido ‘inútil’ cada día que pasaba en España pues tenía que depender de sus padres en cada uno de los movimientos que implicasen una acción económica: ir al cine, cenar fuera de casa, desplazarse para echar currículums… Ahora aunque se encuentra en otro país, alejada de su familia, tampoco se siente del todo libre pues comparte habitación, una situación que le frustra mucho ya que afirma “no tener intimidad, ni libertad, ni un hogar realmente de su propiedad”. Ella cree que si en los tres próximos años trabaja duro conseguirá volver a España con el dinero suficiente como para comprar un piso, sacarse el carnet de conducir y comprarse un coche.

La famosa “fuga de cerebros” también la protagonizan muchos varones valencianos. Roman B.B. estuvo trabajando en el extranjero, concretamente en Londres, una ciudad que le permitió conocer a otras personas y mejorar su nivel de inglés: “la primera vez estuve trabajando de otras cosas mientras buscaba trabajo de lo mío (fisioterapeuta) y la segunda vez encontré trabajo de lo mío, pero me cambiaron el contrato y no lo acepté”. El joven afirma así que es un territorio mucho menos hostil a la hora de conseguir empleo: “hay mucho más trabajo, de lo tuyo también, pero de cosas de hostelería, tiendas y eso hay un montón”.

Su hermano Andrés B.B., confiesa haber pensado también en irse fuera pero tan solo para un tiempo: “España me gusta mucho y Valencia más. Me iría a vivir una temporada, 3, 4, 6 meses como mucho, pero no me iría para toda la vida”. Rubén D.C., sin embargo, nunca se había planteado algo así hasta que un compañero de trabajo le propuso irse a trabajar a una cadena de hoteles en Francia. “Empezarías trabajando un mes, te ponen el piso, cobrarías 2400€, son contratos de año en año y que si tú pasas el primer mes, y si lo has hecho bien y les has gustado y quieres quedarte te extienden un contrato de un año, te ponen piso y te dan un trabajo allí bien de recepcionista, de camarero” explica el joven. Una idea que no descarta en el futuro, el  que espera siempre con optimismo.

Así, la escandalosa cifra de más de 21.989 “valencianos a la fuga”, lo que se traduce en 8.275 millones de euros en una década, que es igual a dos veces el presupuesto en educación en 2015 (un total de 4.098 millones de euros), ha propiciado se lleven a cabo algunas medidas. La Diputación de Valencia destinará 3,2 millones en 2016 para becar a 2.500 jóvenes con el objetivo de evitar “la fuga de cerebros” y garantizar el retorno de ese conocimiento a la Administración mediante tres líneas: a estudiantes en curso que requieren una formación complementaria, becas de postgrado y para universitarios licenciados que requieren una formación europea. La mayoría de “fugitivos” esperan volver algún día al país que les vio nacer. Los que nunca han abandonado su lugar de origen seguirán poniendo todo su empeño en llevar a cabo su proyecto de vida. Pero en el momento en el que por fin tengan la posibilidad de volar del nido, ¿se decantarán por la compra de una vivienda o más bien por el alquiler de un piso?

Alquiler vs. Compra
Como en toda balanza, coexisten los dos lados. Además de la compra, los españoles tienen a su disposición la opción de alquilar una vivienda. Una preferencia cada vez más extendida en un país asentado durante años en la cultura del ladrillo y la compra de inmuebles, en contraposición con otras regiones más habituadas al arrendamiento (en países centro europeos como Alemania, Austria o Suiza casi la mitad de las viviendas son de alquiler). En España, menos del 20% del parque se destina al arrendamiento, aunque el evidente cambio de mentalidad en España provoca que la cifra siga creciendo en detrimento de la propiedad. Sin embargo, en la mayoría de ocasiones ni el alquiler se contempla como una opción viable para las personas menores de 30 años por la falta de ingresos.

Como el día y la noche, los hermanos B.B., difieren en cuanto a esta importante decisión. Así, mientras que Andrés preferiría alquilar, alegando que “cuando quisiera podría irse a otro lado y disponer de una casa mejor cada cierto tiempo”, su hermano mayor optaría por la compra de un piso que pudiera pagar en 10 años, ya que considera que alquilar sería tirar el dinero. Román, además, declara que así “dispondría una propiedad que podría vender si necesitara el dinero”. La mayoría de jóvenes se muestran temerosos ante el futuro, no obstante las opiniones son muy variables. “Hasta ahora pensaba en alquilar ya que me gusta moverme y cambiar pero después de un tiempo me he dado cuenta de que la vida te puede cambiar en pocas horas, por lo que es mejor tener una propiedad por lo que pueda pasar” piensa Sonia L.G., a diferencia de Víctor F.R., quien opina que “el alquiler es la opción más factible viendo lo bajos que están los sueldos actualmente”.

Sandra P.L., por su parte, pertenece al ‘equipo de los que prefieren comprar’, pues considera que “el alquiler viene a ser casi lo mismo que pagar una hipoteca” y, aunque tiene pareja desde hace un año confiesa que preferiría comprarse algo para ella, por si algún día pasara algo, tener una casa donde ir y no tener que volver a casa de sus padres. “A día de hoy si tuviera que buscar un piso al que irme me buscaría uno de alquiler con opción a compra. Cuando me hipoteque tendría que ser un piso que vaya a estar toda mi vida y por lo tanto será cuando tenga una pareja estable con la que pueda formar una familia” declara Rubén D.C. El alquiler con opción a compra o “leasing”, su vocablo en inglés, se convierte así en un mecanismo inmobiliario por el que una entidad financiera adquiere la vivienda elegida por una persona y la entrega en arrendamiento a cambio de cuotas mensuales fijadas de acuerdo al valor de la vivienda y al plazo fijado, y al final del contrato el arrendatario puede hacer uso de la opción de compra del inmueble (pagando un adicional), lo que abriría puertas a los jóvenes para la adquisición de una vivienda.

‘Las casitas’: un juego de niños pero que en la Comunidad Valenciana se convierte en un sueño imposible de hacerse realidad. Emanciparse, una necesidad imperiosa que habita en todos los jóvenes pero que en la actualidad se ve mermada por numerosas causas: baja inversión en educación, desempleo, precariedad laboral, bajo poder adquisitivo, inexistentes políticas de vivienda… que se deberán mejorar para el progreso de la sociedad.

Estándar
Entretenimiento, Entrevistas

Xavi Castillo: “No és qüestió de dretes o d’esquerres, reivindiquem amb la broma el que ens passa pels collons”

Lidia Pérez | @journalpg

Una entrevista sèria amb el component humorístic que sense dubte confereix l’artista Xavi Castillo al món que l’envolta. Un plaer

Xavi, quan i com t’inicies als escenaris?
Tot va començar a Alcoi quan estava a l’institut i vaig contactar amb una sèrie de gent que feia teatre al municipi. Després vaig començar a fer un tipus de representacions humorístiques i van començar les actuacions. La meua vida ja em portava cap al teatre.

Aleshores, descobreixes prompte que el teatre és la teua vocació?
La qüestió va vindre de forma natural, i conèixer l’actor Juli Cantó va ser important en aquesta primera etapa als escenaris. De l’època de joventut, i amb l’ajuda de Pep Cortés, eixiria Cadiram, un espectacle molt emblemàtic que va donar-nos als actors participants una projecció a nivell de País Valencià, fos allò que em va animar a continuar en el món del teatre.

Els teus espectacles marcats per l’ humor no són del gust d’un sector de la societat… quin ha estat el més polèmic?
L’espectacle més polèmic…(difícil) a partir de cert moment crec que tots ho són. El tema amb més controvèrsia ha sigut l’eclesiàstic, quan toques coses de l’església, notícies de la institució o declaracions de bisbes…

T’han demanat que no actuares alguna volta?
El retor de Nules va vore vídeos de la companya teatral Pot de Plom i es va ficar molt nerviós, tant que està fent una campanya perquè la gent no vingui a l’espectacle (programat per al 6 de març de 2016), fins i tot ha organitzat una missa a la mateixa hora de la funció.

Però el cas de Nules no és l’únic, també vam tindre polèmica a Xàtiva, entre altres municipis. La situació fa que diversos ajuntaments no es plantegen portar un espectacle nostre fins el seu poble perquè pot ser hi hagen pressions a l’alcalde per retirar l’actuació.

Imagineu la quantitat de consistoris municipals que dirigia la dreta, concretament el PP, fa uns anys. En aquestos llocs Pot de Plom no podia actuar, i si ho feia era a través d’una funció no oficial en llocs on la gent dels pobles buscava perquè férem l’obra.

Després de les eleccions municipals del passat maig, has actuat en pobles on abans no havia estat possible?
Sí, hi ha hagut algunes actuacions emblemàtiques com la del passat estiu a la Ciutat de les Arts i les Ciències, rotllo Café Teatre. També hem pisat Sagunt, Elx, la Vall d’Uixó… hem recuperat d’alguna forma espais que havien estat vetats per a Pot de Plom.

A nivell de públic la resposta sempre ha sigut brutal, dels meus espectador no em puc queixar, sincerament.

Has fet visible la teua censura?
Sí, nosaltres (Pot de Plom) hem portat sempre la cara ben alta i hem lluitat per la nostra faena, la millor forma és continuar treballant, és a dir actuant. La premsa també ha ajudat a donar-li difusió a la censura a la que estàvem sotmesos.

Per què és important la presència d’un humor satíric?
L’ humor sempre té molta força, la gent que està al poder li toca molt els collons que els poses en ridícul. Un espectacle en clau humorística té poder, pots parlar de coses importants de forma satírica i fer que certes reflexions arriben a molta gent. Un bon exemple és El Intermedio, pot ser molta més gent entengui un succés explicat pel programa que escoltant uns informatius.

Què penses sobre la detenció dels titellaires de Madrid en una funció de Carnestoltes?
No hi ha misteri, ha sigut una barbaritat, una vergonya internacional perquè no té sentit. Ens trobem en un moment estrany en tot això de la llibertat d’expressió perquè s’està a la defensiva.

L’obra dels titellaires detinguts a Madrid era una sàtira al voltant de les forces de l’ordre públic que eixos xics hagen estat 4 o 5 dies a la presó és molt greu i les declaracions del ministre de l’Interior, Jorge Fernández Díaz, respecte l’assumpte són encara més greus.

Quan fas humor et posiciones per fer sàtira a dretes, esquerres, centre…?

Realment no hi ha una pauta. Molta gent pensa que sempre estic clavant-me amb la dreta però la veritat és que en aquest temps no he tingut la necessitat de posar-me a parlar de l’esquerra perquè els actes de la dreta queien pel seu propi pes.

No és qüestió de dretes o d’esquerres, nosaltres reivindiquem amb la broma allò que ens passa pels collons.

Xavi, com ets en una paraula…?
Hòstia… en una paraula? El del Veriueu-ho! (nom que respon a un dels espectacles més coneguts de l’artista). La gent de normal ja et fica les etiquetes….

Estándar
Actualidad

“Todas las mujeres jóvenes son unas perras”

Lidia Pérez | @journalpg

¿Sería posible? Me cuesta creerlo, aproximadamente unos 3,5 millones de mujeres en España convertidas en el mejor amigo del hombre. Un tercio de la mitad de la población sería can. Un hecho científico digno de estudiar, ¿verdad?

Aunque mirándolo por otra parte, la Real Academia Española (RAE) contempla más de una acepción para este término como el de ‘prostituta’ o el de ‘persona despreciable’. Entonces habría que pararse a pensar en qué sentido está construida la frase porque visualizar un total de 3’5 millones de ‘furcias’ entre 15 y 29 años ya no sería un paisaje tan gracioso.

Y bien, yendo al asunto, hace un par de semanas, algo temprano y con los ojos medio cerrados por el sueño que produce salir de la cama antes que amanezca, me topé en el kiosco con una señora mayor, por llamarle de alguna forma digna. Ella, despierta y con cierta resignación, soltó: ‘Todas las mujeres jóvenes son unas perras’. Esa mujer de pelo blanco consiguió espabilarme. ¿Perdona? ¿Puede volver a repetir lo que creo que ha llegado a mis oídos? ¿De verdad?

La anciana, que a ojo tendría como unos ochenta años, me pilló mirándola con cierto despreció y enseguida entabló conversación conmigo. Un tanto arrogante me comentó que tenía dos nietas, dos descendientes ‘de tiempos modernos’ muy vagas, vamos ‘unas perras’. Una abuela que tachaba a las hijas de su hijo o hija de zánganas por no levantarse a fregar, me pregunto si tendrían hermanos… La situación le había bastado para convertirnos a todas las jóvenes en un mamífero de cuatro patas.

A algunos les parecerá estúpido e incluso poco cortés que comente esta situación, pero lo que refleja es que esa mujer es la voz de muchas mujeres, por desgracia. Personas a las que aun les ronda la idea de que por el mero hecho de ser mujer hayamos de cargar con las tareas de casa o al menos, ser limpias y aseadas, que es lo propio de nosotras. ¡Vaya! Porque ser un tanto desordenada, no hacerse la cama o tirar la ropa por el suelo no entra en los genes de una persona que tenga un par de tetas y otro de ovarios.

La octogenaria posiblemente haya sido víctima de una educación antigua, formada en valores patriarcales y machistas donde la mujer debía complacer al hombre, en todos los sentidos. Pero señora, aunque es posible que no llegue a leer este texto, ese tiempo ya ha pasado (y no debería haber existido), deje que las mujeres seamos lo que queramos (iguales en condiciones) y no unas esclavas de una casa o de las tareas domésticas. Si queremos ser desordenadas, vagas o sucias lo seremos y nadie tendrá el derecho a compararnos con un hombre por actuar así o considerarnos menos mujer.

Y me da lástima la situación, desconozco la edad de esas niñas o jóvenes a las que su propia abuela ahoga calificándolas como ‘perras’. Aunque entre su abuela y la publicidad sexista que aparece en los anuncios de conocidas marcas de detergente, lavavajillas, etc. no me extraña que incluso se sientan un poco culpables y cedan ante la presión.

Porque, en primer lugar, mujeres hemos de dar ejemplo con las acciones y con las palabras para conseguir una igualdad que desde hace siglos llevan defendiendo millones de personas. Porque de las generaciones que ayudan en la educación y formación de los grupos más jóvenes dependerán los valores de la humanidad en los próximos años. Y porque no se puede consentir que una vida femenina quede atrapada en un hogar. Somos la mitad de la sociedad, 3.360 millones que ha de aportar muchísimo al mundo, entre cuatro paredes no vamos a dar rienda al talento.

Aunque esta mujer no fue la única que consiguió enfadarme esa semana. También fui objetivo de un grupo de ‘viejas’, sí me voy a dar el gusto de llamarlas así, que les faltó poco para atravesarme con la mirada mientras murmuraban que las jóvenes de hoy en día andábamos muy sueltas –de momento no he aprendido la técnica de merodear atada-. Creo que les dañó la vista y vieron al diablo cuando diez centímetros por arriba de mis rodillas la carne se tapa ‘solo’ con una media de color negro transparente ¡Qué graciosas!

Abuelos y abuelas, madres y padres, hermanos y hermanas, amigos y amigas, primas y primos, novios y novias y demás miembros de la familia, educar en IGUALDAD.

Estándar
Actualidad, Reportaje

Línea C-3: El tren sin viajeros

 

Más de 130 años de historia tiene la vía ferroviaria que une los municipios de la comarca La Plana de Utiel con la capital del Túria. Un trayecto que atraviesa los diferentes paisajes valencianos a lo largo de 80 kilómetros.

El primer tren de esta línea partió un cálido 31 de julio de 1883 desde la Estación del Norte de Valencia hacia Bunyol. Fue testigo de la Riada de 1957 que asoló Valencia, motivo por el que la línea tuvo que ser reestructurada y su paso se desvió hacia el sur junto con la vía Valencia-Líria. Debido a esta modificación se incorporó la Estación de Vara de Quart.

Ya en 1992 la línea pasó a formar parte de la red de Cercanías Valencia, tal y como se conoce hoy en día, con parada en Valencia-Nord, Vara de Quart, Aldaia, Loriguilla-Reva, Cheste, Chiva, Buñol, Venta-Mina, Siete Aguas, El Revollar, Requena, San Antonio de Requena,Utiel, y más tarde Xirivella-Alqueries.

A causa de las obras iniciadas en 2008 para construir las vías del tren de alta velocidad que unirían el trayecto Madrid-Comunidad Valenciana, se suprimió la parada de Valencia-Nord y fue sustituida por la de Sant Isidre. A partir de este momento si los pasajeros deseaban llegar hasta el centro de Valencia tendrían que hacer transbordo, bien vía metro, bus interurbano o efectuar el resto del recorrido a pie.

Por ejemplo, un vecino o vecina de Utiel -uno de los pueblos más alejados del centro y con la zona tarifaria más alta, Zona 6- gastaría tan solo en un billete de tren (ida y vuelta) 11’60 €, resultando más barato ir en coche, 7€ aprox (Fuente: dieselogasolina.com). Por eso muchos de los usuarios, ahora ex pasajeros de la línea, hartos de la situación han optado por viajar en automóvil propio.

En un principio, la interrupción del trayecto habitual sería temporal. Sin embargo, la finalización de las obras del AVE en 2010 no supuso la restitución de la parada Estación del Norte. Hasta el momento todo han sido excusas. Las fechas previstas para retomar la conexión directa con la capital se han ido posponiendo. Este ha sido el detonante para que 11 localidades afectadas por el precario servicio -tan solo 7 trenes diarios para poblaciones a 80 kilómetros de Valencia- que ofrece la línea c-3 en la actualidad se manifestarán a través de la Declaración de Xirivella.

En ella los alcaldes participantes exigen la llegada inmediata a la Estación del Norte, un aumento de la frecuencia a través de la electrificación y la vía doble de la línea como la adecuación de todas las estaciones, entre otras cuestiones.

A continuación, un reportaje realizado por las alumnas de Periodismo en la Universidad de Valencia, Laura Rodríguez y Lidia Pérez, que cuenta con las entrevistas del alcalde de Xirivella y portavoz de la Declaración de Xirivella, Michel Montaner, y el alcalde de Loriguilla, Manuel Cervera, nos muestra la situación actual de la línea de Cercanías c-3 (Valencia).

Estándar